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jueves, 7 de febrero de 2013

Especialmente espacial

Especial a cada latido,
espacial a cada segundo.

Cada camino tiene un principio, 
y un precipicio.

¿Por donde empezó nuestro paseo?
Huellas en la tapicería de un sofá, 
en butacas de cine, 
espaldas dibujadas,
besos escondidos.

Momentos, recuerdos e invierno como final.

El corazón empezó a invernar, 
y la primavera le hizo despertar.

Y la primavera se quedó, 
prometiendo quedarse en cada estación.

-Nunca jamás tendrás frío

Y empezó el (in)finito.

Verano,
Piscinas, paseos, películas, el sofá del sótano.
Sudor, juegos de mesa, viajes imaginarios.
Retiro, museos, helados, noches y césped.

Llegó el otoño, barriendo el verano.
Con la escoba del viento
soplando cada hoja del sol
hojas, lágrimas de la estación
que llora su final.

Pero los marrones dibujaban esperanza.

Mantos pardos en el asfalto,
crujiendo a cada paso nuevo,
pasos que no dejan huella.

Aves que sienten escapar,
dejando aquí
mantas,
café caliente,
corazones heridos.

Y tú, desplegando tus alas de ángel
y echaste a volar buscando tu propia libertad.
En aquel vuelo, de tu mano
te llevaste una sonrisa.
mi sonrisa.








Sin invierno no hay primavera, y sin primavera no hay invierno.




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