}

jueves, 22 de noviembre de 2012

De Salvador Dalí a tu piel.

Relojes,
que marcan el ritmo
del andar de una noche.

Relojes,
que se anticipan ante
un beso de buenos días.

Relojes,
que con sus agujas señalan
nuestro próximo viaje.

Relojes,
de pulsera,
que cerca de tus mágicas manos
que escriben,
acarician,
pintan,
o, simplemente acarician.

Relojes,
de cuello,
cerca del corazón.

Relojes,
tatuados en el lienzo de tu piel.

Relojes,
derretidos tras una noche de amos sin paz.

Relojes,
que persiguen nuestro ritmo en la cama.

Relojes,
que follan con el tiempo que nos queda por vivir.

Números ordenados en forma de V.
Eso es un reloj.
 " "Lo mismo que me sorprende que un oficinista de banco nunca se haya comido un cheque, asimismo me asombra que nunca antes de mí, a ningún otro pintor se le ocurriese pintar un reloj blando". Salvador Dalí

No hay comentarios :

Publicar un comentario