Y ya era hora de atreverme
a sentarme,
a mirar el folio en blanco,
a decir, voy a ser feliz.
¿Qué queda cuando se va todo?
Queda nada.
Pero, ¿y si ese todo no lo era?
Los caminos se han separado,
ha sido duro, difícil.
De un día para otro
de mis manos, a otras camas.
De ti a una desconocida.
Del amor al sexo.
De los poemas a la bebida.
Pero es así, te sigo llevando dentro.
Muy dentro, aún confío en que vuelvas.
Quizás solo estás tras esa coraza de egoísmo,
o quizás, te has quedado en una cama,
dormida después de hacer el amor.
No lo sé.
Pero,
Estés donde estés, te quiero.
Y ahora tengo esta batalla yo solo,
luchar por ti, por buscarte,
¿aguantaré hasta el final?
Lo dudo, pero lo intentaré.
Luchar por mí, por ser feliz,
¿llegaré a conseguirlo?
Lo dudo, pero lo intentaré.
Si algún día te cansas de cualquier cama,
del sexo, del vacío placer, del vicio,
y te da por volver, espero seguir aquí para ti.
Con mis poemas y mis tonterías,
con mi amor y con mis besos.
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Lucha por ti, vales demasiado.
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