Recuérdame,
que te diga
que si me llamas y
no respondo,
no es una
llamada perdida.
Es,
una vida
ganada.
Recuérdame,
que en este
exilio,
no hay
mártires,
no hay
asesinos.
Recuérdame,
en el café
frío,
en las
sábanas calientes.
Recuérdame,
cuando me
conociste,
cuando me
recogiste.
Recuérdame,
pero no me
busques,
no gires tu
cuello si
pasa el
autobús,
....tu cuello…
Recuérdame,
como un loco
y no como un
c(u)erdo.
Recuérdame,
más como tus
raíces
y menos como
tus cicatrices.
Recuérdame,
a ratos
y
sin tratos.
Recuérdame,
sin
promesas
que borren
cada letra
Recuérdame,
el por qué
debes olvidarme.
Y por qué debo dejar marcharte

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