Miles de chillidos sordos
desembocando en
millones de oídos cínicos.
Gritos, que antes ilusionaban q
con recorrer libres la geografía
que ahora les retiene.
Sueños, que se hicieron cadenas.
Esfuerzos, que se hicieron esposas.
Sudor, que se hizo alambre.
La misma tierra que era sinónimo de esperanza,
ahora lo es de desesperación.
Tras las rejas,
los ojos vidriosos de Mohamed
están pintados con la escarcha
que deja una ilusión al enfriarse.
Su boca, un pozo de muerte.
Ellos no lloran.
Peros sus entrañas se desangran.
Desesperación.
Rezos al amanecer.
Frío.
Dolor.
El lugar que sella sus labios
es el mismo donde se prostituyen
los Derechos Humanos.
A estos cuerpos les duele el mundo.
Un tic-tac marca el ritmo del abandono.
La gravedad pesa más sobre sus hombros.
Cuatro muros le separan de su nueva vida.
Que apenas tiene 4 años, su hija.
Un muro, reclama su libertad.
El del Facebook de su novia,
que ruega, exige, lamenta, y lucha por Moha.
Inexistencia de dignidad.
Ausencia de respeto.
Es curioso que a pesar de estar
a tan solo veinte kilómetros de Barcelona,
Marruecos quede mucho más cerca.
Mohamed está secuestrado.
El amor, la libertad, y la esperanza están incautados por posesión ilícita.
Pues si no tienes papeles, no tienes alma.
Mohamed cantaba.
Alik bailaba.
Samba estudiaba.
Sizalim...amaba.
Para todos, Europa se ha convertido en una cárcel.
Un cementerio de sueños rotos.
Un concierto de voces vacías.
Un banquete de hambre incurable.
Una fiesta de tristeza forzada.
Una piscina de promesas secas.
Una vida...
de razones muertas.
Sí que te comento :P
ResponderEliminarLo que pasa es que este no me ha gustado tanto como otros, quizás porque no me identifico con el tema.
Anda, no me seas quejas, eh jajajaj Y sigue escribiendo :)